Ciudad del Este

Hurreros atacaron vivienda del concejal Corvalán

Rompieron vidrios de varios vehículos, arrojaron piedras y petardos contra la casa y los vecinos.



Un grupo de hurreros del Clan ZI atacó la vivienda del concejal municipal Herminio Corvalán (Tekojoja) en la noche del viernes, rompiendo vidrios de varios vehículos y arrojando piedras y petardos contra su residencia. El edil además fue amenazado por un ex concejal. 

Encapuchados, con papel higiénico, piedras y aceite de motor en mano, aproximadamente 30 hurreros habían llegado hasta la casa de la concejal Lilian Aguinagalde y el diputado liberal Manuel Trinidad el miércoles, y a casa del también diputado Jorge Britez en la noche del jueves. En las tres visitas, mancharon paredes y murallas con el aceite.

Ayer le tocó el turno al edil Herminio Corvalán, quien reside en el Km 10 Acaray de Ciudad del Este. Los hurreros llegaron armados con bombas y petardos, los cuales iban dirigidos directamente contra la propiedad del concejal. 

Varios vecinos de Corvalán salieron a defenderlo, convirtiéndose en una zona de guerra, pues los hurreros atacaron sin piedad a todo aquel que pasaba en la zona, con piedras y bombas. Tras varios minutos, finalmente los agresores abandonaron el lugar.

VEHÍCULOS DESTROZADOS

El resultado del enfrentamiento fue de varios vehículos con rayones, ventanas y parabrisas destruidos por los hurreros, además de varios heridos. El concejal Teddy Mercado llegó en auxilio de su compañero y también fue atacado por los hurreros, sufriendo algunos golpes y daños materiales por su vehículo. 

La policía tardo varios minutos en acudir hasta la vivienda, por lo que no hay ningún detenido. 

BOMBAS MOLOTOV

Corvalán mencionó que tiene identificado a varios de los que atacaron su vivienda y que serían funcionarios municipales que residen cerca de su vivienda, entre ellos, el ex concejal Evaristo Morel, quien lo habría amenazado diciéndole "Ahora no te voy a matar, pero la próxima sí". 

Contó además que arrojaron varias bombas molotov hacia su residencia. "Tengo una hija de cinco años y no sabía donde meterse. A mí no me afecta porque soy luchador social de raza, estoy acostumbrado, pero acá está la familia de por medio, dijo.